Descripción
Estos corazones colgantes de fibras naturales comparten una misma forma, pero presentan cualidades diferentes.
El cáñamo tiene una textura más rústica, de tonos terrosos y relieves marcados; la rafia, en cambio, ofrece un acabado más delicado, de color natural claro.
Juntos crean un contraste de texturas, colores y matices, que aporta calidez y belleza a cualquier rincón.
Cada corazón está revestido a mano con una de estas fibras vegetales sobre una base de madera, e incorpora en la parte superior un cordón de yute para colgarlos con facilidad.
Su diseño sencillo y atemporal los convierte en un elemento decorativo ideal para la habitación infantil, el rincón de lectura u otros espacios del hogar, aportando un toque natural y acogedor.
Pueden encontrar su lugar como colgantes en la puerta de la habitación del niñ@, en una estantería o en un armario, o creando composiciones decorativas junto a fotografías y otros recuerdos familiares.
En estos rincones, se pueden combinar con otros detalles decorativos, como el minicolgante de bolas de fieltro, elaborado también con materiales naturales, que añade nuevas texturas y colores al conjunto.
En épocas especiales y celebraciones pueden reubicarse y convertirse en determinados adornos de temporada, solos o integrados en guirnaldas, coronas y otras decoraciones.
Se pueden disponer juntos como un dúo de texturas contrastadas o distribuirse por separado para dar continuidad y armonía a los distintos espacios.
*Se venden en conjunto indivisible: un corazón de cáñamo y otro de rafia.
*Los elementos decorativos de las fotografías no están incluidos.







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